En ausencia de dolor local es una técnica que apenas produce malestar en el paciente, y permite una visualización muy realista de la estructura de los órganos internos.
Permite en muchas ocasiones obtener un diagnóstico o una aproximación a él, y descartar patologías de nuestros diferenciales. Tenemos una respuesta en la mayoría de las ocasiones antes de terminar la consulta.
A pesar de que su uso para propósitos médicos empezó en 1940, el desarrollo de tecnologías complementarias como el doppler o la elastografía, y el desarrollo de mejores equipos hace de esta técnica una herramienta de vanguardia.